
Llegando a Tucuman, se puede palpar la pobreza extrema que en esta ciudad existe , desde los trenes ,nos saludan con buena onda unos pibes . no tanta onda tienen entrando a Rosario, ya que el tren casi constantemente recibia piedrasos dirigidos a las ventanas .
Imagino la pobreza, hace 20 años apenaba ver a esos niños
ResponderEliminarHOY, después de tanto tiempo veo la enorme deuda interna que se refleja y.. me parece terrible.